UNA APERTURA DE LUJO

Esta mañana, apenas pasadas las nueve, el predio Rafael Lopreiato que posee El Porvenir en la localidad de Lanús, fue escenario de un hecho histórico: las dos categorías más grandes se dieron el gusto de gritar “campeón”.
El primer plato del evento, lo sirvió la Cuarta División y fue a puro lujo, al golear por 9-2 a su par de Sportivo Dock Sud de la mano de un intratable Martín González.


Muy lejos de especular con el punto que les servía para que JJ Urquiza no los pueda alcanzar en la tabla, aplastaron a su rival con una lluvia de goles que parecía que nunca iba a cesar.

Los técnicos, Alberto “Pachorra” Godoy y Elliot Crespo Quintero, liberaron en la cancha a once fieras que a pesar de arrancar en desventaja, salieron a llevarse el mundo por delante:

Federico Ricciardelli; Cristian Giménez, Leonardo Ruiz Díaz, Franco Ducca, Lucas Cignetti; Ricardo Ramírez (Daniel Cruz Paredes), Matías Ruiz (Leonardo Luna), Gonzalo Reboledo; Marcos Lago, Martín González (Nicolás López) y Alfredo Gavilán.

Mientras tanto, se quedaron en el banco de suplentes: Leandro Gómez, Emanuel Russo, Damián Popoli y Ricardo Martinich.

El gran protagonista de la tarde fue el “Chicha” González, quien se despachó con la soberbia suma de cinco goles durante el encuentro y encabezó la levantada blanquinegra, mientras que el resto de los tantos fueron convertidos por Ducca, Gavilán, López y Lago.

El “Docke” logró descontar a través de un penal, pero tan solo sirvió para la estadística.

Hubo jugadores que hoy en día pertenecen al primer equipo del “Porve” que también son campeones, Matías Moreno Méndez, Cristian Jara Díaz y Nicolás Cignetti (capitán hasta la décima fecha del certamen), fueron participes al menos en algunos partidos de esta inolvidable campaña, por lo que estuvieron presentes en Purita y Oncativo, no solo para hacerle el aguante a sus compañeros, sino también para recibir su merecido reconocimiento.

El árbitro marcó el final y se desataron los primeros festejos del día. Luego de la vuelta olímpica, el vestuario local comenzó a invadirse de bombos y canticos, en especial uno que se reiteraría un rato más tarde: “Que de la mano, de Pacho y Elliot, todos la vuelta vamos a dar…”

Alan Armada